Pañales, pensamiento compartido en Susurros de luz

 

No hay obligación de tomar partido por ninguno de los bandos ni de las bandas.
No tenemos porqué elegir, si ninguna de las opciones son buenas.

No tenemos porqué elegir, si ninguna de las opciones nos gustan.
No tenemos porqué aceptar lo inaceptable.
No tenemos porqué normalizar lo innormalizable.
No tenemos que decidir entre tantas ofertas.

No debemos aceptar lo malo conocido.
No tenemos que consumir más de lo que necesitamos.

No debemos dejarnos manipular por los grandes medios, ni por los pequeños.

No tenemos que formalizar la corrupción, la hipocresía ni la violencia.
No debemos votar a estos “para que no vengan los otros”, si estos lo hacen mal.
Si justificamos una vez más que los fines justifican los medios, si aceptamos que la corrupción sea inevitable, lo normal o lo cotidiano, entonces dejamos de ser racionales, y el razonamiento es clave para ser humano.

Cuando la sociedad del consumo nos consume es el fin de la humanidad, entonces llegaran los juegos del hambre que tanto han anunciado en las películas.

No tenemos que hacer las cosas porque sí, porque las hacía así mi madre o porque es nuestro derecho como ciudadanos de una democracia.

Es demócrata no votar para no dar la aceptación a la corrupción, la falta de ética o la incoherencia que reina y gobierna hoy en día.

El mejor ejemplo es la acción y el no votar, si no te gusta el sistema, es un gran ejemplo de coherencia. Me gusta la democracia sana pero no en lo que nos está convirtiendo el sistema.

A ninguno de los anteriores.

Si conoces sistemas alternativos, adelante. Sigue tu intuición.

Nosotros seguimos observando desde el otro lado del río, en los margenes de la sociedad, viendo como un bando cree que ha ganado a otro… ilusos ciudadanos.

La sociedad que se cree más preparada, está todavía en pañales.

Pensadlo bien antes de tomar decisiones, pensad en equilibrio entre mente, cabeza y corazón.

Fuente: https://susurrosdeluz.com/panales/

Disfrutamos de la cultura. Editorial Susurros de luz

Comparto el Editorial de Junio 2024 que publuco en Revista Susurros de luz

Disfrutamos de la cultura

Somos cultura, hacemos cultura, la cultura nos forma, nos hace.

Es tan importante sentir como compartir aquello que sentimos.

En el mundo de las artes, hay escritores que escriben poesías que nunca verán la luz más allá de la bombilla de una habitación. Hay escritoras que transcriben sus sentimientos en diarios llenos de pasión o dolor que se guardan para ellas mismas, que jamás prestarán para que no lo lean ni las propias madres que las parieron.

¿Eso no es literatura? ¿Las cartas o los diarios encontrados por familiares tras la muerte de aquellos que las escribieron se convierten en arte en cuanto hay una editorial que las publican o ya eran arte antes de ser encontradas? Lo mismo ocurre con el mundo de la fotografía. Se encuentran unos negativos en la basura, se recogen y se comprueba que son obras maestras realizadas por una niñera, fotos que captan instantes de varias épocas.

Sigue leyendo en la web de Susurros de luz 

Editorial junio 2024: Disfrutamos de la cultura

 

Pancartas. Colaboración para Susurros de luz

 

Comparto la nueva colaboración que he escrito para la Revista Susurros de luz, editorial de Mayo:

Me veo metido en un bucle en el tiempo, mucho avance y progreso pero la humanidad sigue con sus mismas luchas, los mismos miedos e intolerancias.

Integramos muchas cosas pero no el respetar y normalizamos la confrontación.

En vez de enfrentarnos a los miedos que nos paralizan, nos quedamos parados ante las injusticias sociales. Nos ofrecen diferentes pancartas para encasillarnos y «no me saques de aquí que son mis ideas y la de mis ancestros…»

El otro día mantenía una conversación con una conocida, hablábamos de política. Yo no voto y si pudiese, haría apología de no ir a votar, no por no creer en la democracia sino por no creer en este sistema. La señora sabe que mis ideas son utópicamente de izquierdas, como era Jesús el de Nazaret. El ser humano es bueno por naturaleza, se vuelve malo por la tentadora corrupción del poder, cuando no tienes nada que perder, das tu vida por el prójimo, pero si tienes apego a las cosas materiales, a los cargos, a las palabras que exaltan nuestro ego… ay, que no me pongan cerca del árbol del conocimiento porque la tentación es grande y puedo pecar.

Sigue leyendo aquí: 

Editorial de mayo 2024 Pancartas

Primicias de primates

Compartido en Susurros de luz

Primicias de primates

Esta noche es de esas en las que uno se siente tan solo y extraño que se pone a hablar consigo mismo y se aburre de su propia conversación.

Enciendo el ordenador, abro un documento de texto y comienzo a teclear al azar en busca de alguna frase con algo de sentido. Hay un estudio realizado por no sé cuál universidad que afirma la inverosímil situación de un simio golpeando un teclado que podría acabar escribiendo el Quijote… ¿O no era así?

Hay tantos estudios de universidades prestigiosas que dan ganas de ponerse a estudiar cualquier cosa con tal de sentirse simio golpeando un teclado… Me estoy yendo por las ramas…

Tecleo las teclas del teclado del ordenador intentando ordenar las ideas en mi cerebro. Se acumulan los personajes que quieren salir de mi mente… se agolpan golpeando las paredes de mi cráneo. ¡Qué dolor! No lo soporto más. ¿Cuántas voces puedo llegar a escuchar esta noche… ?

Me pregunto si un simio será capaz de escuchar alguna voz de su interior… ¿Podrían escribir el Quijote? ¿Dónde reside toda fuente de creatividad?

Quizás en algún plano paralelo hay alguna entidad golpeando el teclado contra el ordenador porque se agolpan los personajes en su mente cuántica ¿Cuánto dolor puede llegar a sentir aquel que maneja el gran ordenador del universo cuando observa que sus programaciones se están revolucionando?

Lo llamaron Inteligencia artificial pero no era más que un programa que tenía que facilitar la vida a los humanos… y ahora, ya ves, un primate en un ordenador intentando poner un poco de orden en su mente.

Primicias de primates

 

 

De la meditación un arte y del arte una forma de crecimiento