Archivo de la etiqueta: Revista Susurros de luz

Editorial enero para Susurros de luz

Comparto en mi blog las diferentes colaboraciones que voy llevando a cabo, 

Hoy toca el Editorial de Revista Susurros de luz:

Tenemos el gran privilegio de poder sentir el paso del tiempo por nuestra piel, nuestro organismo y nuestra mente.

Vamos aprendiendo día a día a gestionar nuestras emociones, a sentirlas. Sentir es algo bueno, eso significa vida. Una buena gestión de las emociones es observar qué las provoca y tomar el camino adecuado la próxima vez que se presente una situación similar a la vivida. Eso se llama experiencia.

Después de 57 años uno ya se va conociendo y sabe cuales situaciones provocan ciertos estados de ánimo y sus consecuentes reacciones. En algunas ocasiones me preparo y reacciono muy bien o bien, otras veces me pillan de sorpresa y reacciono de una manera que se podría mejorar. Tomo nota y considero que he tenido la lección precisa para darme cuenta de que queda mucho que recorrer. No es fácil, no. El camino de la toma de consciencia se puede hacer muy cuesta arriba.

Sigue leyendo aquí:

Editorial Enero 2024

Ahora que termina el año

Colaboración con Susurros de luz, diciembre de 2023

Ahora que termina el año…

…quería compartir una reflexión. Todo lo que hemos vivido como Susurros de luz hasta ahora ha sido, está siendo, un aprendizaje maravilloso.

Personalmente, como coordinador del voluntariado #DesayunosConscientes en Embajadores y del #ProyectoBelén en las calles de Madrid y Castellón he aprendido el valor de:

– la escucha activa y amorosa

– el silencio oportuno y la palabra exacta en el momento adecuado

– un abrazo

– el compañerismo

– la constancia

– el amor

Sigue leyendo en la página de la Revista de la Asociación

Ahora que termina el año…

 

Editorial Diciembre para Susurros de luz

 

 Otro año que va terminando

Todavía tenemos un mes para comenzar los propósitos de año nuevo, 365 días dan para mucho, o, en otro caso, comenzar la lista con los propósitos del próximo año.

¿Cómo es esa palabra tan de moda últimamente? Procrastinador. (del latín procrastinare: pro, adelante, y crastinus, mañana).

La sabiduría popular nos dice que no dejes nada para mañana si lo puedes hacer hoy.

¿Cuántos propósitos de año nuevo hemos comenzado este año? Si queda todavía alguno por comenzar, deja de torturarte y olvídate. A estas alturas no lo vas a hacer ya. Pon tu agenda a cero.

Dicen aquellos que hablan de física cuántica que la realidad la crea el observador.

Sigue leyendo aquí…

Editorial Diciembre- Otro año que va terminando

Confía, nueva colaboración en Susurros de luz

Nueva aportación para la Revista Susurros de luz

Tengo una manía. Confiar en el ser humano.

La confianza es una emoción que te permite vivir sin expectativas a la vez que trabajas el apego.

Hubo un tiempo en el que se podían dejar las llaves por fuera de la puerta, los coches con las ventanillas bajadas, y no pasaba nada. ¿Podría ser por miedo a la condena si te pidan robando? Yo quiero creer que se trata más de respeto a lo ajeno.

Quizás la desconfianza sea producto de la sociedad en que vivimos, a más necesidades, mayores tentaciones para el amigo de lo ajeno, aunque mi pensamiento va más por echar la culpa a los miedos que nos inculcan. No hables con desconocidos; cuidado con el bolso, llévalo bien cerrado…

Sigue leyendo aquí:

Confía

Colaboración con Susurros de luz

Puedes leer en el siguiente vínculo mi colaboración para la Revista susurros de luz. Editorial de Noviembre

Con lo bien que vivimos en paz y cuanto beneficio genera una guerra.

No, no voy a tomar partido por ninguna de las opciones. Solo tengo una batería de preguntas cuyo sentido es generar más dudas. Pero si comienzo a preguntar seguro que se me tacha de negacionista o facha. Las autoridades, como se definen, harán lo que sea con tal de no dar respuestas a mis preguntas pero si que intentarán hacer quedar al prójimo como un loco que no quiere dar razón de ser ni a la violencia, ni al extremismo, ni al capitalismo ni al comunismo… ni a ninguno de los anteriores. Ninguno de los anteriores de nuevo. Lo que si puedo confirmar, cada día con más razones, es que los sistemas de poderes, económicos, políticos, sanitarios, ambientales, religiosos que han gobernado en los últimos siglos, no han servido para nada más que perpetuar conflictos y extremar la pobreza. Y eso que trabajan como funcionarios para el bien de la sociedad.

Ninguno de los anteriores, no me gusta ninguno de los que hay.

Sigue leyendo aquí:

Las tres Bes. Editorial Noviembre 23

Crónica compartida en Revista Susurros de luz

Crónica compartida en Revista Susurros de luz

Recorriendo los pasos de mi infancia

Quizá sea añoranza, quizá sea que estoy envejeciendo antes de lo que jamás pude imaginar pero cuando pasé por allí, analicé el tiempo y la distancia como algo tan corto y efímero, las distancias no son las mismas, los minutos no van a la misma velocidad, los volúmenes son distintos…

Cuando uno es joven ve la vejez como algo lejano. Cuando mi hija nació, cambiaron en mí muchas percepciones, el tiempo, las noches son para dormir… hasta la próxima toma; los espacios encierran muchos peligros, los ángulos de las mesas, los enchufes…

La primera y más importante percepción que en mí cambió fue el sentido de la gratitud. La gratitud hacia mi madre, hacia mi padre. Todo sacrificio, todas esas noches sin dormir, toda esa atención… nunca será suficientemente grande, ni profunda, la palabra Gracias. El amor, el amor recibido que ahora puedo dar, el verdadero amor incondicional. La amo, no espero nada de María y cuando me sonríe, lo recibo todo. Igual que mi padre sentía por mí. Igual que mi madre siente por mí. Ahora, una vez divorciado, siento gratitud hacia la madre de María, por darme la oportunidad de ser padre en la versión que mejor sé, como lo hicieron conmigo mi padre y lo sigue haciendo mi madre. ¡Qué difícil es! Aprendo cada día, aprendemos, nos enseñamos con cada experiencia de vida.

Teniendo María nueve años tuve oportunidad de ir con ella a la urbanización en la que pasé esos días de la infancia en los que hacías volar tus sueños, a la vez que media casa. Allí viví desde los 6 hasta los 9 años.

Por favor, continúa leyendo aquí,  gracias…

Recorriendo los pasos de mi infancia