Escuchando conferencias de la filósofa Adela Cortina sobre ética, me encuentro con la definición del Altruismo biológico de Darwin, esto es que “algunos animales y los seres humanos son biológicamente altruistas, es decir, que el hombre invierte recursos propios en el bienestar de otros”.
Es una gran noticia: El ser humano tiene el Gen altruista.
Según parece ese gen altruista puso en un compromiso a Darwin pues en algunos aspectos de la Teoría de la Evolución no encaja bien la colaboración altruista. Por suerte, Darwin solo definió una teoría, no ha llegado a ser considerada Ley.
¿Evoluciona y sobrevive el más fuerte o el que se adapta a los cambios? ¿Qué mueve al ser humano a ayudar a otros?
Traed todas las joyas que tengáis_ gritó emocionado el alquimista. He encontrado el secreto para que nuestros dioses se apacigüen con nosotros. Debemos ofrecerles todo lo que tengamos de valor: metales y piedras preciosas, minerales, ámbar…
Los vecinos fueron a las “Cajas de custodia” donde guardan sus tesoros y llevaron sus más preciadas pertenencias para hacer el último sacrificio.
Todo sea por vivir en esa paz tan ansiada. Paz tanto exterior como interior, dijo el alquimista.
Cuasiveo, el hombre más inocente y bondadoso que hay en la faz de la tierra, al ver la acción de sus vecinos habló en voz alta con la intensidad de aquel que quiere contar su secreto.
Cuando quiero apaciguar a los dioses, yo oro.
Al escuchar sus palabras los vecinos callaron. Se hizo un gran silencio seguido del ruido producido por los golpes de muchos objetos chocando a la vez contra el suelo, todas sus preciadas joyas, una tras otra, caían. Se arrodillaron y, rezando, lloraron de emoción.
Escuchad: El secreto de la transmutación sale del interior de un adulto con inocencia de niño.
No sé qué dice, chamán. Yo oro y transmuto la materia en espíritu y el odio en amor, sentenció Cuasiveo.
La pasada noche del miércoles 11 de enero, tuvo lugar una charla distendida entre Isra de Ojos de Gamba y nuestro fundador, Jose Mª Escudero Ramos. Querían invertir una media hora en la charla pero se les fue de las manos, se encontraron tan a gusto que el tiempo voló… Al final del vídeo podréis escuchar una hermosa canción de Ojos de gamba y una lectura de algunos aforismos del libro El vendedor de semillas que Jose María publicó en marzo del pasado año.
Recientemente tuve la oportunidad de hablar con una familia chilena que me hizo ver la diferencia entre despedir un año viejo o dar la bienvenida a un nuevo año. La mirada crea una realidad basada en una gran y única verdad. Por poner un ejemplo, en este momento en el planeta tierra convive el verano y el invierno, pero si yo solo veo mi realidad, defenderé a capa y espada que ahora mismo es invierno en todo el mundo.
Hay dos factores claves para aprender, una es viajar y otra es la comunicación, es decir, hablar y escuchar. Cuando solo habla uno sin escuchar al prójimo, ya se puede intentar hacer ver que la verdad tiene muchas interpretaciones llamadas realidades, pero el punto del vista del prójimo solo será entendido si aquietamos el espíritu y silenciamos la mente con una actitud de querer aprender.
Recientemente tuve la oportunidad de hablar con una familia chilena que me hizo ver la diferencia entre despedir un año viejo o dar la bienvenida a un nuevo año. La mirada crea una realidad basada en una gran y única verdad. Por poner un ejemplo, en este momento en el planeta tierra convive el verano y el invierno, pero si yo solo veo mi realidad, defenderé a capa y espada que ahora mismo es invierno en todo el mundo.
Hay dos factores claves para aprender, una es viajar y otra es la comunicación, es decir, hablar y escuchar. Cuando solo habla uno sin escuchar al prójimo, ya se puede intentar hacer ver que la verdad tiene muchas interpretaciones llamadas realidades, pero el punto del vista del prójimo solo será entendido si aquietamos el espíritu y silenciamos la mente con una actitud de querer aprender.
Lee el editorial completo en Revista susurros de luz
Tertulia de Pensamiento Marginal en el Ateneo de Madrid, dirigida por Brígida de Fez-Algara y la Agrupación GAMAN. Con motivo del V aniversario de la asociación, Desam. Ferrández Domenech y Jose Mª Escudero Ramos hablaron sobre la Asociación Susurros de luz, su origen, fundamentos y acciones de voluntariado. La conferencia tuvo lugar el 18 de diciembre de 2022.
Estamos llegando al fin del año 2022 según el calendario gregoriano. Cada ser tiene su propia percepción del mundo basada en una educación que le inculca unas creencias.
El mes de diciembre suele ser un mes muy ajetreado y ruidoso. Fiestas, festejos, reuniones familiares, de empresas o agrupaciones, en donde se suele consumir de todo en exceso, como si tuviésemos que acabar con el excedente del año en lo poco que queda de él.
Para rematar el ruidoso mes, nos reunimos en torno a un reloj que da campanadas, tomamos 12 uvas, por cierto, costumbre que viene del exceso del fruto de la vid que hubo un año, y tiramos petardos y fuegos artificiales.
¿Cuándo nos damos tiempo para el silencio y la reflexión?
Tenemos que hacer el listado de propósitos de año nuevo, esos que, muy a nuestro pesar, muy habitualmente quedan en el olvido a los pocos días de comenzar el año.
Os invito a hacer un juego. Escribirnos una carta con cosas que debemos agradecer o con hábitos que debemos cambiar, como una lista de propósitos de año nuevo a la que añadiremos unas palabras dedicadas a tu mejor amigo, o sea, a ti, en las que te apoyes en el momento que estás viviendo, ya sea salvar un obstáculo, conquistar un desafío, recuperar la salud o pasar el trance pertinente.
Antes de escribir la carta necesitamos encontrar un lugar en donde poder estar en silencio profundo, ese silencio que está dentro de uno, y ponernos en disposición de escucharnos para transcribir los pensamientos que un yo interior nos quiere transmitir.
Una vez escrita la carta, la metemos en un sobre, la franqueamos y se la damos a un familiar al que le pediremos que nos la envíe en una fecha determinada para que nos llegue el día de nuestro cumpleaños, por ejemplo.
¿Qué os parece? Wow, a mí me apetece hacerlo ya…
Si encontramos ese silencio profundo en nuestro interior y nos regalamos una hora del mes, lidiaremos más conscientes con todo ruido externo y además tendremos una sorpresa a lo largo del año en formato “carta a nosotros mismos” que seguro nos llega en el momento en el que más lo necesitamos.
Vamos a buscar ese momento de silencio interior y a escribirnos una hermosa carta.