Otra tarde compartida entre versos y canciones de grandes cantautores.
El tema de MAL8 era ADN, todo lo cantado o recitado tenía que ser estrenado esa tarde y cada obra se llama ADN.
Me podéis ver a partir del minuto 1:39:00 y luego va Desam
Otra tarde compartida entre versos y canciones de grandes cantautores.
El tema de MAL8 era ADN, todo lo cantado o recitado tenía que ser estrenado esa tarde y cada obra se llama ADN.
Me podéis ver a partir del minuto 1:39:00 y luego va Desam
La sociedad de consumo no tiene límites. El consumismo no tiene límites. Siempre que tengamos una pancarta que defender tendremos excusas para consumir. Para consumir recursos, ideales, ecosistemas, planeta. Es impresionante ver como personas de todos los colores se sitúan al lado de un ideal, a veces algo rancio, sin tener necesidad de ello, demostrando una de dos, o poca inteligencia o poca coherencia.
En verdad el ser humano es dócil, manejable, condicionable y fácilmente manipulable. Eso se aprecia cada año especialmente en las modas, en la música, en los libros, en las series o películas.
El ser humano realmente no necesita nada para alcanzar la felicidad pero nos obligan a consumir para alcanzar momentos de éxtasis, palabra que significa algo más que el nombre de un perfume.
Nos moldean con los deportes, nos enseñan a competir, a ganar o morir. ¿Qué tal jugar por disfrutar?
Sigue leyendo en la web de Susurros de luz