
Me pueden más las ganas de ponerme a prueba que otra cosa.
Hace unos meses hice la media maratón Moratalaz y no acabé nada mal y según mi criterio estoy mejor, más en forma quiero decir, que ese día por lo que me animo a inscribirme a la media maratón de Moratalaz.
Llega el día de la carrera y hay elementos externos que me perjudican. El calor que pronosticaban para el domingo 24 era fuerte, y en esta ocasión acertaron los satélites del Meteosat. ¡Qué calor!
Otra cosa cosa que me falló fue la mente. ¡Qué manera de traicionarme!. Menos mal que la pude mantener a raya hasta el último momento pero he de reconocer que estuve a punto de tirar la toalla varias veces. No recuerdo si fue en el kilómetro 13, buff… ¡Qué manera de sufrir! El calor, la mente… los pensamientos nocivos, los mensajes que se reciben en un momento poco adecuado… en fin.
Pero pude con ello, con los pensamientos nocivos, con el calor, y al final llegué sonriendo a meta.
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